viernes, 22 de agosto de 2008

Leia, ¡bienvenida a casa!

Leia ya está en casa, no podía dejar de dedicarle uno de mis álbumes. Podéis ir consultando sus progresos a través de las fotos, haciendo clic sobre la tapa de este álbum :)

LEIA - GOLDEN RETRIEVER

lunes, 18 de agosto de 2008

VIAJE A MEXICO - EPILOGO


Me despido con un último enlace a mi último álbum, es un compendio de fotografías interesantes sobre Mexico en general, sobre todo texturas, sensaciones y momentos divertidos, no os perdáis el "collage" de carteles...


MEXICO - VARIOS

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MEXICO - PLAYA PARAISO


No hay que confundir Playa Paraíso con un resort del mismo nombre. Para ir a esta playa, es necesario coger la 307 en dirección sur y pasar Tulum de largo, conducir unos 5 km adicionales y girar a la izquierda en el primer semáforo, luego está indicado. Señores, la playa definitiva está muy cerca de la reserva de la biosfera Sian Ka'an. La playa es amplia, se pierde en el horizonte, está en lo que se conoce como zona de cabañas, puesto que el cemento ("concreto") es casi inexistente en la zona, los únicos hoteles son de bungalows a pie de playa. Parece ser que la mayoría de ellos han sido construidos sin licencia, por lo que vemos carteles de "clausurado" en todos los establecimientos. Por descontado, todos están abiertos al público. Creo que las fotos hablan por sí solas...


Esta vez si, volvimos. En total pasamos dos tardes espléndidas en esta playa. Junto con la de Isla Mujeres, las mejores playas que he visto en mi vida (bueno, junto con Taketomi en Japón). Impresionante, es la playa que esperas ver en la portada de un catálogo de un mayorista de viajes. No puedo dejar de extenderme para intentar describir la sensación que supone hallarse en un paraíso natural tan bello. Lo bueno es que apenas está expoliado, hay algunos chiringuitos, por supuesto, pero no hay masificación. Os animo a que visitéis la Riviera Maya, yo me lo he pasado en grande. Alejaos de los grupos, de las excursiones, de los autocares... Comprad una buena guía (Lonely Planet por supuesto), alquilad un coche y disfrutad de la hospitalidad mexicana. Como destino de playa, un diez.

MEXICO - PLAYA PARAISO

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MEXICO - ISLA MUJERES


Para llegar a la preciosa Isla Mujeres, hay que conducir hacia Cancún y dirigirse a Puerto Juárez para coger el ferry, que sólo tarda un cuarto de hora en llegar a su destino. Tenemos unas horitas para disfrutar de playa, y decidimos no alquilar carrito de golf (el método de transporte favorito en esta isla, que mide 8 km de largo) e ir andando hasta Playa Norte, guiados a ciegas por otra recomendación local. Este antiguo puerto pirata guarda más similitud con otros puertos caribeños (por el estilo y colorido de las edificaciones) que con una ciudad mexicana. El sol pega fuerte, hay que buscar un snack-bar de playa que alquile tumbonas con sombrilla. El mejor, "el búho", al borde de la playa, con dos barras americanas de curtida madera y música reggae y caribeña de ambiente. La playa es realmente espectacular, arena blanca, agua turquesa a la temperatura perfecta... Me enchufo al Ipod mientras disfruto de un singular espectáculo: inmensos pelícanos pardos se lanzan en picado al agua en busca de alimento entre los alucinados bañistas. El agua es cristalina, hay que andar un buen trecho para que cubra, justo el tipo de playa que me gusta.


Tengo la sensación de haber aprovechado las vacaciones mientras chapoteo extasiado , tumbado sobre la arena dentro del mar, con el agua por el cuello. Momento zen total... No podéis perderos esta isla si pensáis veranear en la Riviera Maya. La tarde cae suavemente. Cuando las sombras de los cocoteros se alargan sobre la arena, intuimos que el crepúsculo no tardará. Aprovechamos para regresar al pueblo dando un agradable paseo. La luz de la tarde es mágica. En el embarcadero, el ritual pescador de los pelícanos continúa. Aprovecho que un especímen se posa sobre un poste para sacar una buena foto. La vuelta en el ferry transcurre a la luz de un sol cuyo movimiento hacia el oeste es perceptible en tiempo real, Pues hala, más fotos, que este espectáculo no ve muchas veces en la vida...

MEXICO - ISLA MUJERES

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domingo, 17 de agosto de 2008

MEXICO - COZUMEL


Accedemos a pequeña isla de Cozumel cogiendo el ferry desde la terminal portuaria de Playa del Carmen. Comparado con las embarcaciones japonesas, esta nave se desplaza muy muy lentamente, parece que no vamos a llegar nunca. Tras media horita más o menos desembarcamos en el puerto, ante una gigantesca bandera nacional. Teníamos en mente alquilar un pequeño escarabajo, un "bolchito" descapotable y recorremos las pequeñas calles de la diminuta ciudad hacia la agencia de alquiler de coches Gallo ("rentadora", de rent a car). Menuda castaña de coche, no es un modelo "reissue", en un maldito Volkswagen de la posguerra, medio corroído por el óxido, no pasa de 60 (ni falta que hace, la verdad), la palanca está mas dura que la de un tractor y el equipamiento brilla por su ausencia. Nos lo tomamos medio a coña y nos dirigimos hacia Playa Corona. Tanto Playa Corona como las demás playas situadas al oeste de la isla son bastante rocosas, destinadas al snorkel (de nuevo, y es que nos estamos aficionando). En la costa este, sin embargo, las playas son más tradicionales. Comemos unas fajitas, alquilamos máscaras y tubos "de esnorkelear" y nos adentramos en el mar. Aquí si que flotamos, es posible estar tumbado boca abajo sin moverse y no hundirse para nada, lo que facilita la tarea de visionado sin molestar a los peces. Vemos toda clase de peces y algunas algas de vivos colores, podemos nadar a nuestro antojo y buscar bancos de peces por toda la playa. El fondo arenoso es suave y los peces apenas notan nuestra presencia, es sencillamente alucinante.


Se nos pasó la tarde bastante rápido y no pudimos visitar mucho más, así que volvimos al puerto a comprar los billetes de vuelta. Piña Colada de rigor en una terraza de la plaza principal y descanso. En la plaza, el jolgorio es incesante, aquí y allá, grupos de mariachis y músicos amenizan la tarde a los turistas. No podía dejar Mexico sin solicitar un par de temas a un trío de músicos caribeños ataviados con camisas floreadas. Qué fácil parece tocar esas canciones, todo es cejilla y ritmo, pero qué ritmo, sorprende ver cómo cantan y tocan instintivamente, prodigiosas manos derechas que reasguean con pulgar y dedos, punteos en escala mayor con el requinto y las tres voces armonizadas, precioso. Cozumel es parada para muchos cruceros, por lo que está plagado de joyerías tax-free, especialmente joyas a base de diamantes y esmeraldas de Colombia. Damos un último paseo por las angostas calles, vemos el Hard Rock Café más pequeño del mundo y volvemos al hotel con ganas de más... Sobre todo porque esta pequeña isla también posee ruinas mayas que no pudimos ver...

MEXICO - COZUMEL

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MEXICO - HIDDEN WORLDS (TAK BE HA)


El parque Hidden Worlds (Tak Be Ha en Maya) debe su nombre al cenote que constituye la atracción principal. No podíamos dejar de visitar un cenote en el que se pudiera practicar snorkel, y éste era el ideal. El pack de actividades completo no nos interesaba, pero tras un pequeño regateo, nos salía más a cuenta que coger dos o tres actividades por separado. La travesía comienza por un camino cuasi intransitable, un recorrido de un cuarto de hora por la jungla a bordo de un primitivo vehículo con el motor al descubierto, de estruendoso discurrir y poco cuidadoso piloto. Conviene agarrarse... Llegamos a la zona principal y tenemos que dejar todas nuestras pertenencias en unas taquillas, ya que toca la tirolina. Bautismo de fuego para este rockero comodón en lo que se denomina deportes de aventura. Arnés con doble medida de seguridad y triple capa de repelente de mosquitos para el deslizamiento son obligatorios. La tirolina es el aparato que muchos miembros de fuerzas especiales emplean para deslizarse de un edificio a otro, seguro que lo habéis visto en una película o un videojuego (Battlefield 2, por ejemplo). 20 segundos de infarto a toda leche, uno empieza a preguntarse cómo demonios frenará la cosa esta. Para colmo, el encargado de recoger a los incautos en tierra suele gastar una bromita que realmente acojona... Estoy casi llegando al final, pensando que el hombre me va a coger, cuando éste me espeta: "Usa el freno, frena, frenaaaa". Adrenalina, miedo, mal rollo, drama, muerte por aplastamiento, todo pasa por mi mente en apenas dos segundos. Obviamente, el cacharro no tiene frenos (¡nos lo habrían dicho!), aterrizo más o menos de forma suave en brazos del bromista, descojonado, que me descuelga, las piernas aún como flanes. Llegamos por un caminito entre la jungla a la zona del cenote. Como expliqué en un capítulo anterior, los cenotes son pozos de agua dulce, en este caso filtrada durante miles de años a través de la piedra caliza, y cuyo goteo crea cavernas de gran belleza, llenas de estalactitas y estalagmitas. Cuando pienso en la geografía del Yucatán, no puedo evitar pensar que fue en esta zona en la que impactó el meteorito que puso fin a la era de los dinosaurios (esta teoría está ya casi aceptada, os recomiendo leer a Bill Bryson, "una pequeña historia de todas las cosas", el mejor libro de divulgación científica multidisciplinaria de los últimos tiempos, con el permiso del maestro Isaac Asimov, descanse en paz). La segunda actividad, de la que pasamos olimpicamente, consiste en descender desde la jungla al suelo de la caverna haciendo rappel, ya tuve bastante arnés por un día. Observamos la fauna que a duras penas (por la escasez de luz) mora en la cueva, murciélagos, orugas del tamaño de un respetable habano, nubes de mosquitos, parece una bajada a los infiernos.



Para la tercera actividad, he de decir que mi mujer tuvo más valor que yo. Otro descenso en tirolina directo al agua... No pude disuadirla, no lo veía claro, el cenote es poco profundo, el cable traza un ángulo que sugiere gran velocidad, el agua está realmente fría. Pese a todo, se lanzó y le gustó. Manda huevos... Cogemos un chaleco, una linterna subacuática y seguimos a la guía hacia el interior del cenote. De nuevo tengo que dejar mi cámara por ahí, cosa que no me hace gracia, pero mis temores son infundados, nadie tocó nada de nuestras cosas, a veces paranoio un poco. Llega el momento de hacer snorkel, unos segundos de aclimatamiento a la temperatura del agua y a la oscuridad, y pasamos a la gran gruta, de cristalinas aguas. Se aprecian las raíces de los árboles que adornan en interior de la cueva a modo de columnas. Estalactitas y estalagmitas por doquier, un bello paisaje (en gran parte formado por guano, caca de murciélago) bajo el agua. El pequeño ecosistema de la gruta tiene a los murciélagos y a los peces como protagonistas. No hay vida vegetal, ya que la oscuridad no permite la fotosíntesis. El sepculcral silencio que impera en la milenaria cueva consigue sumirmos en un estado de paz interior muy reconfortante. Tuvimos la desgracia de estar en un grupo (los grupos son de 7 personas máximo + la guía) en el que había una familia de Kansas City. El chaval preguntó porqué no podía mearse en el agua y la madre, Lynn, prescindió de la máscara y el tubo, presa del pánico, casi obligada por sus hijos a embarcarse en semejante empresa suicida. No dejaba de repetir en voz baja: "I'm scared"... Para eso se hubiera quedado en casa. Para que yo diga (que no soy nada aventurero) que el riesgo es cero, es que es super seguro. En fin, éste es el cenote que os recomiendo si lo vuestro no es el buceo con botella de oxígeno. En caso contrario, el mejor es el cenote Dos Ojos, que consta de dos cuevas comunicadas entre sí por un pasadizo submarino, parece ser que es espectacular, pero demasiado claustrofóbico para mí. La quinta actividad consistía (también pasamos) en hacer sky-gliding sobre la jungla, es decir, pedalear sobre una especie de bicicleta sujeta por un cable a
gran altura. Demasiados mosquitos...

MEXICO - TAK BE HA

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MEXICO - AKUMAL


De nuevo gracias a una buena recomendación, tuvimos la oportunidad de pasar otro gran día en la Riviera Maya. En la zona de Akumal, al sur de Playa del Carmen, descubrimos la laguna Yal-Ku. Nuestro temor a practicar buceo completo (diving, con bombona y aletas) nos lleva a buscar sitios para sumergirnos de forma light, lo que se conoce como Snorkel, es decir, usando máscara de buceo y tubo. La laguna es el paraíso del Snorkel, y su poco profundidad impide cualquier otro tipo de inmersión. En medio de la espesura, descubrimos una laguna de rodeada de formaciones rocosas (deja las chanclas en el coche y ponte las zapas!). Sorprende la temperatura del agua, ligeramente más fresca, lo que se agradece. En la zona norte de la laguna avistamos muchas variedades de peces: pequeños peces atigrados, peces parecidos a los lenguados, otros parecidos a la compañera de Nemo y espectaculares (y enormes) peces loro multiculores, de pico azul. La concentración salina debe ser alta, puesto que es casi posible flotar sin moverse. Hay que tener mucho cuidado con las rocas, omnipresentes y de caprichosas formas, cubiertas de resbaladizo limo verde. ¡Qué maravilla! En momentos así se echa de menos una cámara submarina para hacer buenas fotografías bajo el agua. Tenemos que conformarnos con sacar la cámara para retratar los pequeños peces que se divisan desde la orilla. El agua es tan cristalina que es fácil disparar y obtener una buena perspectiva de algunos peces pequeños. Nos tomamos un descanso, ya que esto de nadar cansa un poco, y nos dirigimos a nado a la zona sur de la laguna. La aparente escasez de peces en esta zona se ve recompensada cuando, al borde de la taquicardia, observamos una enorme barracuda a menos de un metro de nuestra posición. El pez nada raudo hacia la zona norte, abriendo la boca y dejándonos entrever una dentadura plagada de amenazadores alfileres. Más tarde con confirmaron que la laguna está comunicada con el mar, cosa que ya pensábamos, puesto que los peces loro no son de agua dulce.



La zona está provista de áreas para pinic y decorada con curiosas esculturas sobre las rocas. No se permite el uso de crema solar, a menos que ésta sea biodegradable. Por supuesto, en la zona de acogida venden envases de este tipo de crema, con factor 40, al abusivo precio de 130 pesos. Una recomendación para viajeros: tras el baño, id a comer al restaurante "la cueva del pescador". Vemos entrar a pescadores que traen piezas frescas, y el delicioso sabor de la reciente captura nos confirma que ha sido una buena elección, y además no es caro. Toalla en ristre nos dirijimos a la playa, situada a un par de kilómetros de la laguna. Es interesante acudir a playas como ésta, que es donde van los mexicanos a bañarse. También vemos turistas, que han recibido el mismo chivatazo, y es que la playa es espectacular, la arena tiene la textura y consistencia de la harina más blanca, es casi posible prensarla en tus manos. Agua turquesa, poca profundidad y la posibilidad de otear enormes albatros planeando sobre los cocoteros. La pequeña bahía de Akumal habría merecido una segunda visita de haber tenido más tiempo.


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MEXICO - TULUM


Listos para abordar el tercer destino arqueológico más visitado de Mexico! No podíamos perdernos las ruinas de Tulum, desde luego. Otro enclave maya, situado sobre un promontorio sobre el mar caribe. El acceso a la zona arqueológica es un sinfín de tiendas de artesanía y bares, lo que permite amenizar la espera de los cientos de turistas que ansían coger el trenecito (un tractor multicolor que lleva dos vagones de pasajeros) hacia las ruinas. Hago acopio de energía bebiendo leche de coco. Un señor los parte a machetazo limpio sobre un tocón y los vende muy baratos. Delicioso, por supuesto! :risaverde: Tras pagar la entrada de rigor, procedemos. Bajo un sol de justicia, nos adentramos en el antiguo pueblo maya. La particular fauna local me hace sacar la cámara a las primera de cambio. Una imponente iguana, de un metro de largo y fiero aspecto, vigila cual guardián el acceso al primer edificio. Más tarde me di cuenta de que toda la zona está plagadita de iguanas, que corretean por las calles, asustando a algunos turistas. Menudos bichos, parecen sacados directamente del jurásico. Junto con los tucanes, son los especímenes que más me han impresionado en la Riviera Maya. Pese a que Tulum está bastante bien conservado, no queda mucho en pie. La atracción principal, a nivel arquitectónico, es otro "castillo" de muy poca altura, que corona el lugar. La visita se centra en un corto paseo, hasta que descubrimos la playa. Una escalera de madera nos permite bajar hasta el nivel del mar. Y yo que me había dejado el bañador en el coche... Aprovecho para envidiar un rato a mi mujer, que no duda en darse un buen chapuzón, mientras yo hago fotos empapado en sudor. Una turista catalana afirma haber visto una serpiente apenas a 2 metros de dónde estábamos. Demasiado calor para moverse, que sea lo que dios quiera... Por supuesto no vimos nada. Al otro lado del promontorio observamos otra pequeña bahía, con otra espectacular playa, aunque ésta permanece cerrada al público, seguramente para preservar la edificación que se alza sobre las cercanas rocas (¿un puesto de observación?). Pues hala, aunque no vaya, foto al canto. El tono turquesa del agua es impresionante. El tipo que nos alquiló el coche en Playa del Carmen, un truhán bigotudo llamado Frank (que me confesó fumar marihuana a modo de relajante en sus ratos libres en casa), nos había recomendado una playa muy cercana a ésta, Playa Paraíso. Empiezo a disfrutar anticipadamente, ésa playa es como la de Tulum, pero a lo bestia.


Al salir del trenecito y de vuelta a la zona de tiendas, aprovechamos para comprar un par de chorraditas (una iguana de porcelana pintada a mano, una manta de vivos colores y un imán para la nevera). Hay que regatear con mucha insistencia para conseguir un precio justo, es todo un arte. Hay tantas tiendas que los vendedores se hacen una competencia feroz. ¿Muy caro? Pues nada, me voy a la de al lado... Con templanza y sangre fría te sales con la tuya, pero son tercos, todos te sueltan el mismo rollo. Como despedida, nos espera el show de los hombres pájaro. Según la pinta que lleves, te cobran más o menos por asistir al show. Un mexicano con pinta de millonetis acaba pagando varios cientos de pesos para presenciar la actuación tradicional maya. Yo no puse más de 50 y me hinché a sacar fotos (ver secuencia de fotos en el álbum). Los trepadores, de inconfundible fisionomía maya, suben a un poste metálico (muy alto, por cierto), se atan con cuerdas y se dejan caear mientas la cuerda se enrolla alrededor del poste, colgados por los pies. Obviamente, la longitud de la cuerda tiene que esta calculada, sólo así consiguen "aterrizar" de pié (eso sí, girando sobre si mismos para recuperar la verticalidad)
MEXICO - TULUM

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MEXICO - CANCUN


En Cancún está el aeropuerto de la Riviera Maya. La ciudad está claramente dividida en dos zonas, la zona hotelera y la ciudad. La primera surgió con el auge del turismo y la segunda es una especie de ciudad dormitorio que creció demasiado rápido, para dar cobijo a los miles de trabajadores que ejercen el la zona hotelera. Ésta última es similar a La Manga, tanto geográficamente como en contenido, o Benidorm a lo bestia. Los imponentes hoteles se concentran en la delgada lengua de tierra que delimita a la fuerza la zona hotelera de Cancún. Monstruosas edificaciones como el desfasado hotel Riu o el monumental Hilton (con campo de Golf incluido) contrastan con los diseños modernos y poco agresivos de los establecimientos más modernos. En total, 150 hoteles, 300 restaurantes y 190 vuelos diarios aseguran la abundancia de plazas turísticas en la zona durante todo el año. El turismo es, evidentemente, el motor económico de la ciudad. Me temo que una pequeña visita a la zona hotelera es necesaria para hacerse una idea. El centro comercial Forum aloja el Hard Rock Café de Cancún, así como el famoso Coco Bongo (en el que se rodó la escena de baile tropical de "La Máscara") o el Rainforest Café. En esta zona se halla el entretenimiento (con locales pseudo-eróticos) ideado para los gringos. El Daddy O, el Hooters (curiosamente pegado a la iglesia de Cristo Rompe Las Cadenas, a cargo de un pastor evangelista que al parecer tiene más de showman que de párroco) y una tienda oficial Harley-Davidson (la segunda que ví en la ciudad).


Si te gusta ir de compras (no, no ví ninguna tienda de guitarras, y eso que pregunté... ) no puedes perderte los dos grandes centros comerciales (al más puro estilo "mall" o "outlet" americano). La Isla tiene varias tiendas interesantes, y los precios son buenos si buscas gafas de sol, joyas o ropa de marca (desde Quiksilver hasta Tommy Hilfiger). Aproveché para pillarme unas camisetas y un disco de Los Tigres del Norte, pioneros en el controvertido género de los Narcocorridos (una auténtica "pendejada" según algunos, pero curioso). El el otro gran centro comercial, el Kukulcán Plaza, tuve ocasión de encontrarme una auténtica gran tienda de discos en condiciones. Aproveché para hacer un interrogatorio exhaustivo a los amables dependientes, que tras varias indicaciones, supieron orientarme correctamente y ayudarme a elegir dos cds de grupos mexicanos que os van a gustar. El Tri es un grupo legendario de Rock clásico en el país, una especie de rockero fronterizo con gran carga social en sus temas. Compré un recopilatorio cuya portada reza "pobres fresas, ellos no lo pueden entender". Los fresas son los pijos, por cierto... Pero la gran sorpresa fue el descubrimiento de un power trio mexicano llamado Tex-Tex. Digo "power" por lo contundente de los temas, aunque no tiene nada que ver con el metal, claro. Voz con guitarra, bajo y batería se unen en una curiosa mezcla de rock and roll, rock clásico y tex-mex de elegante factura y pegadizas melodías. Desde que he vuelto, no puedo dejar de escuchar ese disco, y ya estoy planenando preparar una versión de un tema llamado "ni una más" ("Salte de mi vida, ya no quiero más tequila!"), brutal... Nos paramos a comer en un precioso restaurante al borde de un embarcadero. Tuve la "brillante" idea de pedir primero y segundo. Resulta que el primero era una patata rellena de queso cheddar fundido, pero no tuve en cuenta la profunda americanización que impera a nivel alimenticio en el país. Cuando la camarera se acercó, exclamó : "su papita." Joder con la patata, parecía un melón, tuve que esforzarme en terminarla, pero como ya mencioné anteriormente, el sabor de las patatas en Mexico es fabuloso. Apenas tuve fuerzas para probar el segundo... Poco más puedo contar de esta jungla de cemento ardiendo.

MEXICO - CANCUN

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MEXICO - CHICHEN ITZA


No se puede visitar este país sin efectuar una escapada a algún asentamiento precolombino. Chichen Itzá es la joya arquitectónica de la Riviera Maya, y, acompañados de nuestra pareja de amigos nos decidimos a cruzar la jungla en dirección oeste en busca de aventura. Curioso el tema de los monopolios. Puedo afirmar que en Mexico todas las gasolineras pertenecen a la misma compañía, Pemex. A lo largo de la 307, es fácil encontrar una cada pocos km. Lo que no podía imaginar es que la carretera que lleva a Chichen Itzá (también a Mérida y Valladolid) es un trozo de asfalto en medio de la jungla, desprovisto de estaciones de servicio en sus primeros 200 km... A punto estuvimos de quedarnos sin gasolina. Un control militar al borde de un peaje fue nuestra salvación. Por unos pocos dólares, los agentes nos vendieron unos 10 litros de combustible, que bastaron para llegar a la siguiente Pemex. Es increible lo barata que está la gasolina, 20 dólares sirven para llenar los tres cuartos del depósito de un turismo de tamaño normal. Antes de llegar a las ruinas, la carretera pasa por un pequeño pueblo llamado Piste, con una preciosa iglesia colonial. Comimos de lujo en una lonchería (snack-bar), que nos recomendó un niño gordito igualito a Maradona, cuyos padres eran los dueños (cosa que descubrimos más tarde cuando el mismo crio nos trajo la carta a la mesa) Una vez llegados a la zona arqueológica, nos sorprendemos al ver un cartel que anuncia un próximo concierto de Plácido Domingo en lo alto de la gran pirámide. La cantidad de autocares es sobrecogedora. Nosotros, a nuestra bola, alquilamos los servicios de un guía local de clara ascendencia maya (como más tarde nos confirmaría, muy orgulloso). Gracias a su erudición, disfrutamos de una visita realmente reveladora. La gran pirámide de Kukulcán es la obra de ingeniería definitiva de la antigüedad en centroamérica, y ha sido recientemente escogida oficialmente como Maravilla del Mundo. Desde la desgraciada y mortal caída de una turista americana el año pasado, ya no se permite subir los 90 escalones que conducen a la cima (casi me alegré, el calor era asfixiante), cosa que aprovecho para tomar unas preciosas fotos con un cielo encapotado. Una correcta reducción de luz Gamma con un software de edición fotográfica muestra la pirámide en todo su esplendor. Según nos contó el guía, los españoles encontraron el yacimiento en estado de abandono. Hacía 300 años que Chichen Itzá estaba deshabitado. Una de las muchas cagadas (ya que se supone que ésa es la pirámide representada en la película) del "pinche Sr. Mel Gibson" en Apocalypto (a mí me encantó la peli, la verdad...), según el guía, que parece no tener gran afecto por la visión que la película refleja (caracterizando a los mayas como sanguinarios esclavistas). Lo cierto es que los conocimientos arquitectónicos, astronómicos y matemáticos necesarios para su edificación son prodigiosos. Situados de pie frente a la escalinata principal, podemos dar una palmada y escucharla rebotar en forma de curioso eco, similar al graznar de un ave. Asimismo, la acústica es clave en la construcción de la pirámide para fines religiosos, ya que desde arriba, un sacerdote podía hacerse oir sobre el populacho sin apenas levantar la voz, de forma clara y sin apenas eco. El famoso calendario maya (que si no recuerdo mal, finaliza el 21 de diciembre de 2012, fecha del fin del mundo) tiene apenas unos segundos de error frente a nuestro calendario. Tal era el dominio astronómico del pueblo maya, que la gran pirámide (segunda más alta del Yucatán tras la de Cobá, desgraciadamente en muy mal estado de conservación) es todo un cálculo cabalístico en sí misma. Su configuración, tanto en orientación, número de escalones, proporciones y funcionalidades, la convierten en un calendario agrícola de 24 metros de altura. La pirámide rinde culto a Kukulcán (Quetzalcoátl para los aztecas), la serpiente emplumada, dios del trueno y del viento. El día de los equinoccios de primavera y otoño, la sombra de la serpiente baja por la escalinata norte, anunciando así la fecha clave para la cosecha. Este descenso de Kukulcán se produce durante el atardecer, momento en el que 7 triángulos de luz invertidos, fruto del exactísimo juego de sombras, confieren esta ilusión. El fenómeno atrae a miles de turistas cada año. En Youtube hay varios vídeos que muestran el fenómeno. La suma de todos los escalones del "castillo" (así bautizado por los hombres de Cortés) es, por supuesto.....365.


Otro de los "Highlights" de Chichén Itzá es la construcción conocida como "el juego de pelota". Este primitivo deporte de origen olmeca podría ser considerado el ancestro del baloncesto. Dos equipos de 7 guerreros cada uno competían (a veces durante días) con el objetivo de hacer pasar una pelota (de 7 kilos de peso) por un aro situado a una altura inconcebible. El capitán del equipo vencedor tenía el honor de ser decapitado, como nos muestran los relieves situados en la cancha. Los impactos producidos por la pesada pelota de caucho provacaban severas hemorragias, e incluso la muerte. Otra demostración de tecnología aplicada a la construcción me dejo boquiabierto: el eco producido por una palmada tiene 7 repeticiones consecutivas. Toma delay!! A día de hoy, según nuestro guía, sigue siendo un misterio el cálculo matemático que los mayas aplicaron al apilar a mano las piedras de la edificación, en cuyas dos paredes laterales se halla el secreto de tan sobrecogedor efecto.Intriga pensar qué indujo a los fundadores de la ciudad a escoger un emplazamiento en medio de la jungla, sin ningún río y a muchas millas de la costa. Lo cierto es que hay varios cenotes, entre los que destaca el Cenote Sagrado. Un cenote es una depresión de origen natural, llena de agua dulce. En todo Yucatán hallamos varias docenas de cenotes, muchos de los cuales son paraísos para el buceo / snorkel (cenote Dos Ojos, cenote Azul, Tak Be Ha...). El muro de las calaveras, el templo de las mil columnas, y el caracol (observatorio) acaban de conformar una visita que no puede faltar en tu agenda si tienes pensado visitar la Riviera Maya. La observación de las estrellas, los ciclos planetarios y demás fenómenos astronómicos eran estudiados por los mayas de forma curiosa (y muy agotadora): los astrónomos observavan el progreso de los astros en el firmamento analizando su reflejo en el agua, por la noche, durante años. El regreso al hotel estuvo marcado por un intenso chaparrón que, unido al sol intermitente, nos regaló un bello arcoiris sobre la jungla. Concluyo este capítulo con un apunte sobre los coches en Mexico. Imperan las marcas americanas (Ford, GMC, Chevrolet), aunque hay bastante coche japonés y muchos Volkswagen escarabajo ("bolchitos") antiguos. Los camiones de estilo americano impresionan cuando te adelantan a toda velocidad por la carretera, requemada por el sol.

MEXICO - CHICHEN ITZA

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MEXICO - PLAYA DEL CARMEN


Los que me conozcáis sabéis que intento embarcarme en una aventura en cada viaje, alquilando coche y con la guía Lonely Planet (la mejor) entre las manos a modo de única guía. Por una vez escogimos un hotel "todo incluído" (viene bien para pedir piñas coladas non-stop al borde de la piscina), ya que aunque parezca mentira es más barato. A lo largo de la costa este de la península del Yucatán, en el estado de Quintana Roo, se extiende paralelamente a la autovía federal 307 lo que se conoce como la Riviera Maya, desde Cancún hasta Tulum. Y a lo largo de estos 100 km. (aprox.) se alzan inmensos complejos hoteleros (regentados por empresas españolas y estadounidenses en su mayoría). El hotel Blue Bay Gran Esmeralda tiene todo lo que un gran hotel puede ofrecer: playa privada, macropiscinas, varios restaurantes, servicio de habitaciones 24 horas, toda clase de servicios y animaciones (puaj...), servicio de alquiler de coches (timadores), bares todo-gratis al borde del mar, etc... Tengo que hacer una mención especial hacia los pringados que se tiran toda la estancia sin salir del hotel, ¡qué desperdicio! Haberlos haylos, quieren aprovechar el todo incluído y se tiran todo el día alcoholizados, apenas salen (en excursiones programadas, por supuesto) y se atreven a tomar el sol pensando que están en Palm Beach, Santa Monica o Benidorm.
Como dije antes, nos vimos alienados en este tipo de establecimiento, pero por el precio y una buena habitación valía la pena. Lo cierto es que no pisamos el hotel más que para dormir y para hacer incursiones urgentes a la piscina al volver de las playas. En este contexto y con el hotel a 5 km. de Playa del Carmen como base, nos instalamos dispuestos a sacar el jugo a casi dos semanas de calor infernal en un Nissan Tsuru (sólo se comercializa como taxi en Japón y coche de alquiler en sudamérica) con aire acondicionado. Un ligero apunte sobre la radio mexicana: os recomiendo sintonizar Radio Turquesa para pasar un buen rato. La emisora que defiende la lengua maya está plagada de pintorescos programas y sobre todo divertidas cuñas publicitarias (por ejemplo la que anuncia la presencia de la exhuberante Roxana Martinez, la "Tetanic" , buscadla en Youtube, en un local de Cancún).



Playa del Carmen es un pueblo encantador, centro de ocio para turistas de la zona. Recomiendo recorrer la quinta avenida de cabo a rabo. Es fácil conseguir droga o Rolex falsos en cada chiringuito (ambas cosas, que no hicimos, que conste... ). A primera vista, la playa es paradisíaca, pero esperad a ver las mejores playas de la Riviera... . Al final de la quinta avenida (desde la Av. Constituyentes hasta la Av. Juárez) hallamos una zona comercial de tiendas de lujo. Es abrumadora la presencia española tanto en materia de telecomunicaciones (Telefónica), moda (Ay, Sr. Amancio Ortega y sus franquicias), etc... Y por supuesto el vasto impero Yankee de la comida rápida y el café en vaso de cartón. Mención especial para los locales (como en todo el Yucatán, de gran mayoría maya o mestiza), muy amables (algunos muy cabezotas), simpáticos en general y respetuosos. Impera de forma sorprendente la limpieza, la seguridad (policía turística, controles del ejército) y sorprende la buena calidad de la comida. Con la excelente materia prima, no es de extrañar, los cocos, piñas, mangos, tomates, patatas... Todo tiene un sabor espectacular. Es posible degustar tacos, quesadillas, chile, burritos, fajitas y demás delicias del país en casi cualquier restaurante. Contrariamente a lo que la gente me dijo, sólo me enchilé (en slang local, enchilarse significa entrar en "shock picante") una vez, al mojar un nacho en una traicionero bol lleno de "pico de gallo" y sazonado con jalapeños. La mayoría del picante suele hallarse envasado en tarros de vidrio sobre la mesa. Repito, comida abundante y de muy buena calidad, dos semanas de estabilidad gástrica perfecta. Para una cena con unos amigos escogimos un restaurante con mariachis, es algo que hay que ver una vez en la vida. La noche del cumpleaños de mi mujer, nos deleitaron con una serenata cumpleañera a base de requinto, guitarra y trompeta. ¡Inolvidable!
En la Avenida Juárez encontré la única tienda de música de la zona (seguro que no busqué bien), pero no vi nada decente ni en Cancún. Como podéis apreciar en la foto, una tienda muy básica, con guitarras de palo y un poco apetecible arsenal de Squiers en el interior. Siguiendo con la aventura musical, ahora llega lo bueno. Tuve la suerte de poder tocar en directo unas horas en un local llamado The Mojo Zone, regentado por un Yankee músico y surfero llamado Brad. Jam sessions cada noche (blues, rock...) en un gran ambiente, os lo recomiendo. Para cerrar el capitulo, una recomendación solar. Crema factor 50 y evitar la exposición directa al sol. Sombrilla SIEMPRE!! A pesar de las precauciones, me puse muy moreno (la vez que más en mi vida). Repito, el aire y los reflejos del agua y la arena bastan para tostarte a base de bien. Los cortos paseos entre la tumbona y el agua se bastan para conferir un atractivo color bronce a tu piel. La segunda recomendación sanitaria se refiere a los mosquitos (¡lo estábais esperando!) Ni tan siquiera el Relec (repelente para casos extremos a la venta en nuestras farmacias) se muestra muy efectivo. La solución, un repelente local que huele a mandarina es la solución (no recuerdo el nombre, a la venta en todas las tiendas de la ciudad, envase color naranja, en crema y spray).


MEXICO - PLAYA DEL CARMEN

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viernes, 15 de agosto de 2008

The Mojo Zone, el local que no te puedes perder en la Riviera Maya, México



En la Riviera Maya no hay mucho que hacer si lo tuyo es el Rock and Roll. No hay tiendas, no hay conciertos, sólo sol y playa (que ya no está mal...). Por suerte mi reciente viaje me llevó a descubrir un oasis de buen feeling ("buena onda") en el corazón de Playa del Carmen. The Mojo Zone es el local que todo músico quisiera poseer. Un Bar & Grill con escenario para salir a tocar cuando te apetezca, con quien te apetezca y hasta bien entrada la noche.
"Bad" Brad Ryan desprende ese aire de músico de carretera, curtido, sincero y con muchas tablas. No duda en invitar a subir al escenario a todos los músicos que se acercan a su local. Nuestro anfitrión llegó a Playa del Carmen mucho antes de la masificación turística que ahora vive la zona. Se podría decir que fue un pionero en la escena "indie" de la zona.
Este surfero de los que se juegan la vida ante olas gigantescas en Indonesia es, además, todo un showman. Canta un extenso repertorio de blues / rock, toca la guitarra, el bajo... Su mezcla de acento americano con slang mejicano es de lo más entrañable.
Durante dos mágicas y calurosas noches subí al escenario a improvisar durante horas armado con una Stratocaster G&L, una acústica o un bajo. Mención especial para los músicos que acompañan a Brad, majísimos y muy generosos a la hora de ceder su puesto a cualquiera que se asome por la puerta. Aparte de mí, pude deleitarme con la intervención esporádica de varios músicos que tocaban la guitarra, la batería, la armónica...
The Mojo Zone es también una cita gastronómica. La esposa alemana de Brad tiene muy buena mano para la cocina mejicana. Si visitas la Riviera Maya y te gusta la música en directo, no puedes perderte una visita al local de Brad, situado en la quinta avenida de Playa del Carmen.


El local está en una segunda planta y una pizarra a nivel del suelo anuncia la actividad musical de la noche...Thanks for everything Brad!! :)